Las autoridades españolas ultiman el protocolo sanitario para el desembarco del crucero MV Hondius en Canarias, tras confirmarse varios casos de hantavirus y tres muertes vinculadas al brote.
La emergencia comenzó a finales de abril, cuando algunos pasajeros del crucero presentaron síntomas tras zarpar desde Cabo Verde. Días después, laboratorios de Suiza y Sudáfrica confirmaron cinco casos positivos de hantavirus, lo que obligó a activar protocolos internacionales y coordinar el traslado del barco hacia Canarias.
El operativo contempla que el buque permanezca fondeado frente al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife. Los pasajeros serán trasladados en lanchas hacia zonas controladas y posteriormente llevados directamente al aeropuerto para ser repatriados bajo estricta supervisión sanitaria, sin contacto con la ciudadanía.
Las autoridades españolas remarcaron que el riesgo de contagio es muy bajo, ya que la transmisión entre personas requiere contacto estrecho y prolongado. Además, todo el personal involucrado deberá utilizar Equipos de Protección Individual (EPIs) y hospitales especializados quedaron en prealerta ante posibles emergencias médicas.
Los 14 ciudadanos españoles que viajaban en el crucero serán trasladados en un avión militar al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde cumplirán cuarentena controlada. Mientras tanto, España coordina junto a la OMS, Países Bajos y otros gobiernos europeos la repatriación del resto de los pasajeros y el seguimiento epidemiológico internacional del brote.




