El Gobierno español trabaja en un nuevo paquete de medidas para mitigar el impacto económico del conflicto internacional, aunque asegura que la situación será menos grave que la provocada por la invasión rusa a Ucrania. Según explican desde el Ejecutivo, el país llega mejor preparado gracias al avance de las energías renovables y a un contexto de precios energéticos más bajos.
Las medidas incluirán ayudas específicas para sectores afectados como el transporte y la agricultura, además de iniciativas para contener el precio de la energía. Entre las acciones ya definidas aparece la liberación de millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas, en coordinación con organismos internacionales, para estabilizar los combustibles.
A diferencia de la crisis derivada de la guerra en Ucrania, el Ejecutivo descarta aplicar políticas masivas como subsidios generalizados o fuertes rebajas impositivas. En cambio, apunta a un enfoque más focalizado, con medidas estructurales y asistencia dirigida a los sectores más vulnerables, en un contexto que consideran más controlado.




