Bolivia volvió a utilizar el transporte ferroviario para importar gasolina después de más de tres años, en una medida destinada a fortalecer el abastecimiento interno de combustibles.
La operación fue coordinada por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que recibió un cargamento superior al millón de litros de gasolina. El combustible ingresó por la hidrovía hasta Puerto Aguirre y luego fue trasladado por ferrocarril hacia Santa Cruz, uno de los principales centros de distribución del país.
Las autoridades señalaron que el uso del ferrocarril permitirá mejorar la logística de abastecimiento, reducir los tiempos de transporte y disminuir la presión sobre las rutas terrestres, que en ocasiones se vieron afectadas por bloqueos y otras dificultades operativas. La reactivación de este sistema también busca optimizar los costos de distribución.
La medida se adopta en un contexto de escasez de combustibles y restricciones en el acceso a divisas, factores que complicaron las importaciones y generaron largas filas en estaciones de servicio de distintas regiones. El Gobierno trabaja en alternativas para garantizar un suministro más estable mientras avanza con otras acciones para fortalecer el sistema energético.
La reanudación del transporte ferroviario representa un paso más dentro del plan oficial para asegurar el abastecimiento de gasolina en el mercado interno. Según YPFB, la incorporación de nuevas vías logísticas permitirá responder con mayor eficiencia a la demanda y reducir el riesgo de interrupciones en la distribución.




