Agricultores y ganaderos llegados de distintos puntos del país han recorrido este miércoles el centro de Madrid para expresar su rechazo al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur y a los recortes previstos en la Política Agraria Común (PAC). La Delegación del Gobierno cifra la participación en unas 1.500 personas y 348 tractores, distribuidos en varias columnas que han accedido a la capital desde diferentes rutas.
La protesta, convocada por Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y por la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), pone el foco en lo que consideran una competencia desleal derivada del tratado comercial y en la reducción de ayudas europeas. “Todos tenemos la costumbre de comer y queremos que sea bueno para la salud”, señalaba uno de los manifestantes, que alertaba de la entrada de productos que, a su juicio, no cumplen las mismas exigencias sanitarias.
Las organizaciones reclaman que el Estado garantice un presupuesto suficiente para el sector dentro de la nueva PAC y que se establezcan salvaguardas eficaces frente a los efectos de los grandes acuerdos internacionales. También piden medidas que favorezcan el relevo generacional en el campo y una revisión de los protocolos europeos de sanidad animal para evitar, aseguran, sacrificios innecesarios de ganado.
La resolución gubernativa limitó a 500 el número máximo de tractores autorizados a entrar en Madrid y fijó un itinerario concreto por razones de seguridad. La marcha partió de la Plaza de Colón y avanzó por el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado hasta el Ministerio de Agricultura, donde los convocantes trasladaron sus reivindicaciones en defensa del sector primario.




