China desplazó a Alemania y se convirtió en el principal proveedor de productos para España, marcando un cambio importante en el comercio exterior español.
Durante 2025, las compras españolas a China alcanzaron cifras récord y consolidaron al país asiático como el principal socio comercial de España en materia de importaciones. En contraste, Alemania perdió peso relativo tras años liderando el mercado español.
El avance chino refleja además una transformación en el consumo y en la industria europea, con una mayor dependencia de componentes tecnológicos y productos manufacturados provenientes de Asia. Sectores como el automotor y la energía fueron claves en este cambio.
A pesar del crecimiento comercial, expertos advierten sobre la fuerte dependencia europea de China y el impacto que esto podría tener en la industria local y en la autonomía económica de la Unión Europea.




