La investigación de la Justicia española contra el empresario venezolano Alejandro Betancourt por presunto blanqueo de capitales y evasión fiscal permanece paralizada por la falta de respuesta de Estados Unidos.
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz espera desde hace más de nueve meses una respuesta de las autoridades estadounidenses a una solicitud de cooperación judicial. España necesita interrogar a cinco testigos que fueron condenados en Estados Unidos por su participación en un esquema de corrupción relacionado con PDVSA.
Los testimonios son considerados fundamentales para determinar el origen ilícito del dinero que, según la investigación, habría llegado a España. La Fiscalía Anticorrupción sostiene que parte de esos fondos fue invertida en bienes y empresas españolas, mientras que Betancourt adquirió importantes activos en el país, entre ellos un castillo en Toledo.
La situación judicial contrasta con el nuevo papel que ocupa el empresario en la industria petrolera venezolana. Betancourt es señalado como uno de los principales impulsores del acuerdo que permite a Estados Unidos participar en la explotación de una parte de las reservas de petróleo de Venezuela, tras la caída de Nicolás Maduro.
El juez Pedraz advirtió que, si Washington no responde antes de diciembre, podría volver a archivar la causa. Mientras tanto, Betancourt mantiene abiertas investigaciones en España y Suiza, aunque también recibió respaldo de las autoridades venezolanas, que presentaron documentación en la que sostienen que una causa en su contra fue cerrada sin que se demostrara su responsabilidad.




