Telefónica planteó una rebaja del umbral mínimo de bajas previstas en su ERE para Telefónica de España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones, con el objetivo de favorecer que la mayor parte del proceso se cubra mediante adhesiones voluntarias. El ajuste reduce el mínimo exigido y abre una horquilla más flexible para completar el plan.
La propuesta modifica el esquema inicial de 5.040 salidas y establece un rango de entre 4.600 y 5.040 bajas, dependiendo de cuántos empleados se acojan de forma voluntaria. Si se llega al mínimo de 4.600 adhesiones, la empresa evitará activar despidos obligatorios.
Además, Telefónica ofreció mejorar las condiciones de salida, con indemnizaciones de hasta el 68% del salario regulador, la posibilidad de un convenio especial con la Seguridad Social hasta dos años antes de la edad jubilatoria y el mantenimiento del requisito de contar con al menos 15 años de antigüedad para integrarse al programa.




