Con un palmarés que habla por sí solo —73 títulos individuales, 23 en dobles, 2 en dobles mixtos (todos ellos Grand Slam) y cuatro medallas de oro olímpicas— Williams ha dejado una huella imborrable en el deporte mundial. Su estilo arrollador en la pista, su fortaleza mental y su capacidad para reinventarse han sido clave en una carrera que ha inspirado a generaciones.
El jurado ha valorado no solo su dominio histórico en el tenis, sino también su impacto más allá de las pistas. Serena ha sido un símbolo de perseverancia, igualdad y empoderamiento, rompiendo barreras dentro y fuera del deporte desde sus inicios en las canchas de Compton hasta su retirada como icono global.
Este premio se suma a una lista de reconocimientos que no deja de crecer, incluso después de su retiro. Para Serena, que ha demostrado que el legado deportivo va más allá de los trofeos, este homenaje desde Asturias es una muestra más de la admiración que despierta en todo el mundo.




