Según datos del mercado, el valor del café arábica subió un 3% en comparación con el mes anterior, mientras que el robusta mostró una variación menor. A pesar de estos incrementos, las grandes cadenas de distribución han logrado mantener estables los precios gracias a sus contratos a largo plazo y a los inventarios acumulados durante meses anteriores de alta producción.
Analistas del sector señalan que estas oscilaciones son normales en un mercado tan dependiente del clima y de la logística internacional. “Lo importante es que no estamos ante una crisis de abastecimiento, sino frente a un pequeño ajuste estacional que no debería impactar en el consumo cotidiano”, explicó Martín Torres, economista especializado en comercio agrícola.
Para los amantes del café, la noticia trae algo de tranquilidad: el clásico espresso o latte de cada mañana seguirá costando lo mismo, al menos en el corto plazo. Aun así, los expertos recomiendan estar atentos a la evolución de la próxima cosecha, especialmente si los eventos climáticos extremos se repiten con más frecuencia.




