Pedro Sánchez inició en Nueva York su participación en el 80º período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas con una agenda repleta de actos. El presidente del Gobierno abrió el día con reuniones con inversores y responsables de fondos internacionales, para después pasar al escenario político y diplomático.
En la Universidad de Columbia defendió una visión progresista del orden mundial y condenó de forma tajante los ataques israelíes en Gaza, a los que calificó de “genocidio”. También instó a los países que aún no reconocen el Estado de Palestina, incluido Estados Unidos, a abandonar el “doble rasero” y sumarse a un compromiso global para frenar la violencia.
Ya en la sede de Naciones Unidas, Sánchez participó en la Conferencia Internacional sobre Palestina, donde pidió medidas inmediatas para detener la matanza y solicitó la plena incorporación de Palestina como Estado miembro de la ONU. En su intervención subrayó que “las bombas siguen cayendo” y que el hambre golpea de manera indiscriminada a la población civil.
La jornada concluyó con su participación en foros sobre feminismo y multilateralismo, un encuentro con António Guterres y la asistencia al Global Goalkeepers Award. Allí, Bill Gates le entregó el galardón que reconoce su labor a favor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en una cita que sirvió como broche a un día cargado de compromisos y mensajes políticos.




