La junta de accionistas de Tesla aprobó un plan de compensación para Elon Musk que asciende a la cifra récord de 1 billón de dólares en acciones. Este acuerdo le permitiría incrementar su participación en la empresa por encima del 25 %, otorgándole un control casi absoluto.
Pese a contar con el respaldo mayoritario, algo más del 75 % de los votos, la propuesta encontró oposición entre algunos grandes accionistas institucionales que cuestionaban tanto el monto como el grado de poder que estaba siendo entregado. La presidenta del consejo de administración, Robyn Denholm, advirtió que Musk podría abandonar la compañía si no se le concedía el paquete.
Musk justificó el acuerdo señalando que necesita un control reforzado de la empresa para cumplir sus ambiciosos proyectos, incluyendo la producción de robots humanoides como el modelo Optimus. En su presentación, afirmó que Tesla se dispone a abrir una nueva etapa «no un nuevo capítulo sino un nuevo libro», con la meta de fabricar millones de unidades de robots anualmente.




