El Ejecutivo ha puesto como candidata a Teresa Peramato Martín para el cargo de fiscal general del Estado, luego de que Álvaro García Ortiz presentara su dimisión tras ser condenado a dos años de inhabilitación por revelación de secretos. Peramato ocupa actualmente un puesto clave en la Fiscalía del Tribunal Supremo, lo que refuerza su perfil técnico y su experiencia en la cúpula judicial.
Con una trayectoria de más de tres décadas en la carrera fiscal, Peramato ha sido reconocida especialmente por su compromiso con las víctimas y su labor en la especialización contra la violencia de género. Ha ocupado cargos relevantes, como fiscal delegada para la protección de víctimas, y ha liderado la fiscalía especializada en violencia sobre la mujer.
El proceso de nombramiento involucra al Consejo General del Poder Judicial, que deberá emitir un informe, y una comparecencia de Peramato ante la Comisión de Justicia del Congreso. Si todo avanza según lo previsto, el Gobierno formalizará su designación como fiscal general pronto.




