España e Irlanda volvieron a presionar en la Unión Europea para reabrir la discusión sobre una posible suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel. La propuesta fue presentada en una reunión de ministros de Exteriores en Bruselas, en un contexto marcado por tensiones en torno a la situación en Gaza. Sin embargo, la iniciativa no logró consenso entre los Estados miembros.
Alemania e Italia rechazaron de plano la posibilidad de avanzar en esa dirección. El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, calificó la propuesta como “inapropiada” y defendió mantener el diálogo con Israel. En la misma línea, el canciller italiano Antonio Tajani señaló que no se tomarían decisiones en ese momento.
El debate sobre el acuerdo, que regula las relaciones políticas y económicas entre la UE e Israel, ya había sido impulsado anteriormente por algunos países como Países Bajos. Sin embargo, su eventual suspensión requiere un amplio consenso dentro del bloque, algo que por ahora no se ha alcanzado.
La alta representante de la política exterior de la UE, Kaja Kallas, confirmó que las opciones de suspensión parcial siguen sobre la mesa, aunque dependen de mayor apoyo entre los Estados miembros. Tras la reunión, reconoció que todavía no se cumplen las condiciones para avanzar.
En paralelo, algunos movimientos recientes dentro de Europa, como la decisión de Italia de suspender un acuerdo de cooperación en defensa con Israel, reflejan un escenario diplomático en evolución. Aun así, la postura general dentro de la UE sigue dividida y sin acuerdos concretos sobre posibles sanciones o cambios en la relación con Israel.




