El sector de la automoción en España registró en 2025 una inversión histórica de 3.197 millones de euros, un 24,7% más que el año anterior.
El informe anual de la industria destaca que el esfuerzo inversor permitió consolidar a España como uno de los principales polos de producción automotriz de Europa, en un contexto marcado por la transición hacia la movilidad eléctrica. Las empresas apostaron por modernizar sus instalaciones para adaptarse a las nuevas exigencias tecnológicas y de mercado.
Además del incremento de las inversiones, la facturación del sector creció un 3,8% durante 2025, hasta alcanzar los 80.315 millones de euros. Sin embargo, el beneficio neto de los fabricantes descendió un 56,3%, afectado por los costos de reestructuración y la menor producción registrada en algunas plantas.
El mercado español también mostró una evolución favorable en la venta de vehículos electrificados, cuya cuota alcanzó el 19,7% de las matriculaciones, impulsada por un fuerte crecimiento interanual. La industria considera que esta tendencia refuerza la necesidad de seguir invirtiendo en innovación, producción y desarrollo tecnológico.
Las patronales del sector sostienen que mantener este ritmo de inversión será clave para preservar la competitividad de la industria española frente a otros mercados europeos. Al mismo tiempo, reclaman políticas que favorezcan la electrificación, impulsen la demanda de vehículos de bajas emisiones y atraigan nuevos proyectos industriales al país.




