El gobierno español anunció que declarará la emergencia en las regiones más golpeadas por los incendios forestales, mientras los equipos de combate al fuego continúan trabajando en condiciones extremas.
Sánchez visitó algunas de las áreas afectadas y confirmó que el Consejo de Ministros aprobará la declaración de zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil. La medida permitirá agilizar ayudas económicas y recursos para las familias, municipios y sectores productivos perjudicados por el avance de las llamas.
El mandatario destacó el trabajo de bomberos, brigadistas, militares y voluntarios que participan en los operativos, aunque reconoció que las condiciones meteorológicas siguen siendo desfavorables. Las altas temperaturas, la baja humedad y los fuertes vientos mantienen un riesgo extremo de nuevos focos y dificultan las tareas de control.
Los incendios ya provocaron la evacuación o el confinamiento de decenas de miles de personas y destruyeron amplias superficies de bosques, viviendas y explotaciones rurales. Las autoridades mantienen activos numerosos operativos en distintas comunidades autónomas para evitar que el fuego alcance nuevas zonas pobladas.
Sánchez insistió en que la emergencia climática exige reforzar las políticas de prevención y coordinación entre administraciones para enfrentar incendios cada vez más intensos. Mientras continúa la lucha contra el fuego, el Gobierno pidió a la población seguir las indicaciones de los servicios de emergencia y extremar las medidas de precaución.




