Los megaincendios que afectan de manera simultánea a España y Francia llevaron al límite el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea. Bruselas desplegó aviones, helicópteros y equipos de emergencia para colaborar.
La emergencia obligó a activar una de las mayores operaciones de asistencia coordinada en Europa, con más de 300.000 personas evacuadas entre ambos países. En España, la superficie afectada supera las 80.000 hectáreas, mientras que en Francia las llamas alcanzaron más de 42.000 hectáreas y continúan generando dificultades para los equipos de extinción.
La Unión Europea movilizó recursos a través de su mecanismo de respuesta, enviando aeronaves y brigadas de distintos países miembros. Para ayudar a España llegaron aviones de Grecia, Italia y Turquía, además de equipos de bomberos portugueses, mientras que Francia recibió apoyo aéreo de varios países europeos.
Las autoridades comunitarias advirtieron que el principal desafío es la simultaneidad de los incendios, ya que los recursos deben repartirse entre distintos focos que avanzan sobre zonas residenciales e industriales. El sistema europeo continúa operativo, aunque sometido a una fuerte presión por la cantidad de emergencias activas al mismo tiempo.
Desde Bruselas señalaron que, además de aumentar los medios de extinción, resulta fundamental mejorar la prevención y la gestión forestal para reducir el impacto de futuros incendios. La Unión Europea también utiliza el sistema satelital Copernicus para apoyar a los equipos de emergencia con información sobre la evolución del fuego.




