Sánchez busca así marcar diferencias de cara a las elecciones europeas de junio, donde el PSOE intentará resistir la presión del bloque conservador que, según las encuestas, ganaría fuerza. La Moncloa prepara una campaña centrada en la defensa del Estado de bienestar, los derechos civiles y el papel de España en una Europa más social.
El presidente también aprovechó para reivindicar los avances de su gobierno en materia económica y social, recordando el aumento del salario mínimo, la reforma laboral y los buenos datos de empleo. A pesar de las críticas, Sánchez mantiene una base sólida que espera movilizar con un mensaje de alerta frente al retroceso democrático.
En paralelo, dirigentes del PSOE iniciarán una serie de actos territoriales en comunidades clave para reforzar el mensaje y activar a su electorado, mientras observan con atención el comportamiento del voto joven, que será determinante en los comicios europeos. O
Fuente: El País




