Ubicado en Olivella, el monasterio fue originalmente el palacio Novella, una finca burguesa del siglo XIX. Desde 1996 es sede de una comunidad budista que transformó el lugar sin perder su valor arquitectónico.
El recorrido incluye espacios emblemáticos como la Sala Dorada, la antigua capilla y la Sala de los Budas. También hay exposiciones sobre el budismo tibetano y una pequeña tienda con productos artesanales.
El edificio conserva elementos modernistas y detalles neogóticos, con patios, bodegas y una torrecilla central que domina el conjunto. Su diseño refleja el paso del tiempo y su adaptación espiritual.
Las visitas se realizan de miércoles a domingo, con opciones en varios idiomas. El precio es de 9 euros, y existen descuentos. Es una escapada perfecta para quienes buscan paz, historia y cultura.
Fuente: Infobae




