Las universidades españolas anunciaron un acuerdo para “armonizar” la Selectividad a partir de 2026, con el fin de establecer estructuras de examen y criterios de corrección similares en todo el país. La decisión afecta al 85% de las materias evaluadas.
El pacto define cómo se organiza cada prueba y qué se valorará en cada bloque, garantizando así una mayor homogeneidad en la evaluación del alumnado. Sin embargo, no se ha llegado a un consenso sobre la unificación de los contenidos.
Educación defiende el acuerdo como un avance hacia un sistema más justo y comparable entre comunidades autónomas. La iniciativa busca reducir desigualdades, aunque algunos sectores piden una reforma más profunda del modelo educativo.




