El pasado 10 de junio, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil registró la vivienda de José Luis Ábalos en Valencia como parte de la investigación por presunta trama de comisiones ilegales en adjudicaciones públicas. En el operativo, los agentes incautaron 34 dispositivos electrónicos, entre ellos un disco duro externo de color azul, marca WD‑My Passport, que una mujer presente trató de sacar oculto en su pantalón.
La investigación, conocida como ‘caso Koldo’, investiga supuestas mordidas y tráfico de influencias vinculadas al entorno de Ábalos y al exasesor Koldo García. Durante registros paralelos en viviendas y oficinas de otras personas vinculadas, se hallaron grandes sumas de dinero, documentos comprometedores, y grabaciones incluidas en varios dispositivos incautados.
Fuentes oficiales confirman que el disco duro intervenido contiene comunicaciones con destacados dirigentes del PSOE, incluyendo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como información sensible sobre otros miembros del partido. El hallazgo refuerza los indicios ya existentes sobre la implicación de altos cargos en esta red de presunta corrupción.
Este hecho se suma a la dimisión de Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, tras revelarse que su patrimonio y mensajes vinculados al caso suman más de 620.000 euros en posibles mordidas. El juez Leopoldo Puente lidera la investigación en el Tribunal Supremo, y el Gobierno ha reaccionado con fuerte presión política y mediática, especialmente tras la sesión de control parlamentaria marcada por intensas críticas de la oposición.
Analistas legales indican que la aparición de este disco duro podría complicar aún más la situación procesal de Ábalos y su entorno, al añadir pruebas objetivas a la causa. El material será analizado en profundidad para determinar su contenido completo y su relevancia legal en el caso.




