Los jóvenes en España ingresan un 45 % menos que el promedio nacional, enfrentan un acceso limitado al empleo estable y encuentran serias barreras para acceder a una vivienda propia. Así lo indica un informe de la Fundación Cotec con base en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que destaca además que el 46 % de quienes tienen entre 16 y 29 años trabaja de forma parcial no deseada, y que solo un 16 % de esta población logra independizarse.
La desigualdad intergeneracional se ha ampliado en las últimas décadas. En 1980, los jóvenes españoles ganaban en promedio un 20 % más que sus padres a la misma edad; en la actualidad, ganan un 20 % menos. Esta tendencia también se observa en el acceso a la vivienda: mientras que en los años 90 más del 60 % de los menores de 30 vivían fuera del hogar familiar, hoy ese porcentaje ha descendido drásticamente.
El informe incluye una propuesta de la Fundación Cotec para la creación de un pacto intergeneracional que permita garantizar una mayor equidad en el acceso a empleo y vivienda. “La política pública debe priorizar la inclusión laboral juvenil con medidas específicas y sostenidas”, señalaron desde la entidad, advirtiendo que la brecha actual pone en riesgo la sostenibilidad económica y social del país.
España es actualmente el país de la Unión Europea con menor nivel de emancipación juvenil. Además del empleo parcial involuntario, los datos muestran que los jóvenes dedican más del 90 % de su salario al alquiler si deciden vivir solos. Estas condiciones impactan directamente en el acceso a la maternidad o paternidad, la movilidad geográfica y la estabilidad emocional y financiera.
Organismos como el Consejo de la Juventud de España y diversos think tanks económicos han insistido en la necesidad de implementar políticas fiscales y laborales que contemplen la perspectiva generacional. Hasta el momento, sin embargo, los indicadores no muestran mejoras estructurales significativas.




