Irán llevó a cabo un ataque con misiles balísticos contra Israel este miércoles 19 de junio, en una ofensiva que afectó directamente a cuatro ciudades del sur del país: Dimona, Beer Sheva, Kiryat Gat y Ashdod. Uno de los proyectiles impactó en un hospital, generando daños materiales y dejando varios heridos.
El ataque se produce en un contexto de máxima tensión entre ambos países, tras meses de hostilidades indirectas en la región. La acción iraní representa una escalada significativa y ha sido interpretada como una respuesta a recientes bombardeos atribuidos a Israel sobre territorio sirio e iraní.
Según medios locales israelíes, el impacto sobre el hospital generó alarma entre el personal médico y pacientes, aunque las autoridades sanitarias indicaron que no se registraron muertos. Las Fuerzas de Defensa de Israel activaron su sistema antimisiles Cúpula de Hierro, pero algunos proyectiles lograron superar las defensas.
Las primeras investigaciones apuntan a que los misiles fueron lanzados desde territorio iraní y que la operación fue coordinada por la Guardia Revolucionaria. El Gobierno israelí, por su parte, convocó de urgencia a su gabinete de seguridad para evaluar la situación y definir posibles respuestas.
La comunidad internacional ha comenzado a emitir llamados a la contención. Naciones Unidas expresó su preocupación por la escalada bélica, mientras Estados Unidos instó a evitar un conflicto regional de mayores dimensiones. Hasta el momento, no hay confirmación oficial de una respuesta militar israelí directa.




