Durante una rueda de prensa previa a la cumbre de La Haya, Rutte señaló que, aunque España sostiene que puede alcanzar las capacidades militares requeridas con un gasto del 2,1 % del PIB, la OTAN estima que ese nivel no será suficiente y que, en realidad, el país tendrá que elevar esa cifra al 3,5 % en término de defensa “en sentido estricto”.
Este nuevo objetivo se inserta en un contexto de presión creciente sobre los miembros de la Alianza para elevar su inversión en defensa. En la cumbre de La Haya, se consensuó un plan que fija un aumento hasta el 5 % del PIB. Hasta ahora, España se comprometía a alcanzar el 2 % antes de 2029, cifra acordada en 2014 y reiterada en los presupuestos recientemente aprobados.
El Gobierno de Pedro Sánchez mantiene que, gracias a un acuerdo con Rutte, no está obligado a superar el 2,1 % del PIB, alegando la inclusión de una “flexibilidad soberana” en la declaración final y un intercambio de cartas entre ambos. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, subrayó que “España puede alcanzar las capacidades marcadas por la Alianza con un 2,1 % de gasto máximo” y reiteró el “total compromiso de España con la seguridad euroatlántica”.




