Las ONG protestaron en el último día al sentirse marginadas, acusando a los países ricos de priorizar el gasto en defensa sobre ayudas reales. Aunque se impulsaron iniciativas como la imposición de impuestos a multimillonarios y cargos por jets privados, los activistas exigen reformas más profundas en el sistema financiero internacional. El rechazo público llevó al vice‑secretario general de la ONU, Amina Mohammed, a comprometerse a mejorar la participación de la sociedad civil en futuras instancias.
Pese a las críticas, desde algunas ONG se reconoce la vía única que representa la ONU y se mantiene el respaldo a su rol único. Sin embargo, instan a un rediseño urgente del sistema financiero global para garantizar una representación justa y una toma de decisiones inclusiva que atienda verdaderamente las necesidades de los países en desarrollo.




