Ivan Rakitic ha colgado las botas oficialmente este lunes, tras una carrera profesional de 20 años en la élite. La pista definitiva la dio el pasado 25 de mayo, cuando no pudo contener las lágrimas al ser sustituido en un partido del Hadjuk Split. Hoy, a los 37 años, pone punto final a una trayectoria repleta de títulos, emociones y reconocimientos, y da el paso hacia los despachos del club croata donde ha jugado su última temporada.
En su emotivo mensaje de despedida, publicado en redes sociales, Rakitic agradece al fútbol todo lo vivido: amigos, lágrimas, alegrías y una vida que, asegura, llevará siempre con orgullo. El croata fue clave en el Sevilla y figura en el Barcelona, donde conquistó una Liga de Campeones, cuatro Ligas y cuatro Copas del Rey, además de dos títulos de la Europa League con el club andaluz.
Rakitic desarrolló gran parte de su carrera en España, aunque comenzó en el Basilea suizo, país al que su familia emigró huyendo del conflicto en Yugoslavia. Luego pasó por el Schalke 04 alemán antes de aterrizar en Sevilla en 2011. En el Barça vivió sus mejores años, siendo pieza clave del equipo campeón del triplete en 2015, y regresó a Nervión en 2020 para cerrar su ciclo español.
En su recta final, jugó en el Al-Shabab saudí y en el Hajduk Split, donde por fin defendió los colores de un club croata. Allí ha puesto el broche a su carrera en el campo, aunque seguirá ligado al fútbol desde la dirección del equipo. Rakitic se marcha dejando una huella imborrable en la historia reciente del fútbol europeo.




