Carlos Alcaraz ha llegado a los cuartos de final de Wimbledon dejando una sensación de creciente autoridad sobre la hierba. En su camino, ha eliminado a rivales con solvencia y mostrando una adaptación al césped que mejora año tras año. Frente a él estará Cameron Norrie, un tenista al que ya ha vencido en otras ocasiones y que contará con el respaldo del público local.
El partido supone una nueva oportunidad para Alcaraz de seguir ampliando su historia en los Grand Slams. Con tan solo 22 años, el español ya suma siete semifinales en torneos mayores y busca la octava en un escenario que le trae buenos recuerdos: fue campeón en 2023. La ambición del murciano no se detiene y se le ve con confianza para repetir la gesta.
Norrie, por su parte, llega con menos presión y con la motivación de jugar en casa. Aunque no parte como favorito, ya ha demostrado que puede competir de tú a tú con los grandes nombres del circuito. Su juego sólido desde el fondo y su resistencia física podrían poner a prueba al español si el partido se alarga.
Alcaraz ha asegurado en rueda de prensa que se siente “más cómodo que nunca” sobre el césped de Wimbledon. “He trabajado mucho para jugar bien aquí y ahora lo estoy disfrutando”, declaró. De superar a Norrie, se cruzaría en semifinales con el ganador del duelo entre Daniil Medvedev y Jannik Sinner.




