La ONU ha advertido que casi la totalidad de la Franja de Gaza está actualmente sometida a órdenes de evacuación o bajo control militar directo por parte de Israel. Esta situación ha obligado a más de dos millones de personas a concentrarse en una franja mínima del territorio, lo que ha generado un colapso en los servicios básicos y en las condiciones de vida.
La reciente orden de evacuación en la ciudad de Deir al‑Balah, una de las últimas zonas que se mantenían relativamente estables, ha roto el único corredor terrestre hacia la costa mediterránea. Esto ha fragmentado aún más el territorio y ha dificultado gravemente la llegada de ayuda humanitaria, generando un nuevo foco de desplazamiento interno masivo.
Las agencias internacionales alertan de que las operaciones militares están afectando directamente la capacidad de asistencia y el acceso a las zonas más necesitadas. Mientras tanto, las condiciones sanitarias, de alimentación y refugio siguen empeorando, con miles de familias forzadas a desplazarse sin garantías de seguridad ni acceso a recursos mínimos.




