El Congreso de los Diputados rechazó la senda de estabilidad fiscal propuesta por el Gobierno para el período 2026-2028. La iniciativa no logró los apoyos necesarios y fue votada en contra por PP, Vox, Junts y UPN, mientras que Podemos y una diputada de Compromís se abstuvieron, dejando sin mayoría la propuesta oficialista.
La senda incluía los objetivos de déficit y deuda que debían respetar las administraciones públicas y era un paso previo indispensable para avanzar con los Presupuestos de 2026. Con el rechazo, el Gobierno tiene ahora un mes para presentar un nuevo plan; de no hacerlo, se aplicará el marco fiscal vigente, que exige equilibrio presupuestario a las comunidades autónomas.
Durante el debate, la oposición criticó al Ejecutivo por lo que definieron como un gasto desordenado y poco realista. PP y Vox advirtieron que la propuesta implicaría más impuestos y más deuda, mientras que Junts justificó su voto en contra señalando que se trataba prácticamente de la misma senda ya rechazada previamente y que no atendía las demandas de financiación territorial.




