La dirigente opositora venezolana y Nobel de la Paz, María Corina Machado, generó una fuerte controversia en España tras afirmar en Madrid que ve posible un cambio de gobierno en el país y expresar preferencias políticas cercanas al Partido Popular. Sus declaraciones fueron realizadas durante un encuentro con líderes de la oposición española.
Machado participó en un desayuno político en la capital española, donde estuvo acompañada por figuras como el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y otros dirigentes conservadores. Allí defendió también la intervención de Estados Unidos en Venezuela y sostuvo que el país sudamericano podría convertirse en un futuro proveedor energético clave para Europa.
Las declaraciones provocaron una inmediata reacción del Gobierno español. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, criticó su actitud y la acusó de actuar como “líder ideológica”, señalando además que desmerece a las instituciones españolas al evitar reuniones con representantes del Ejecutivo.
Albares recordó que el Gobierno de Pedro Sánchez ha brindado apoyo a ciudadanos venezolanos en distintos momentos, incluyendo gestiones de protección diplomática. En ese contexto, consideró injusto que Machado cuestione a las instituciones españolas mientras, según él, ha recibido respaldo del Estado.
La dirigente venezolana evitó responder directamente a las críticas, asegurando no haber escuchado las declaraciones del canciller. También reiteró su intención de ver a España con un nuevo liderazgo político en el futuro, en línea con su cercanía a sectores de la oposición española.
El episodio profundiza las diferencias entre el Gobierno español y la oposición venezolana en el exilio, en un contexto de fuerte polarización política internacional en torno a la situación de Venezuela y las relaciones de Madrid con actores políticos latinoamericanos.




