La jornada de protesta fue impulsada por las principales centrales sindicales del país, en respaldo a la consulta popular propuesta por Gustavo Petro. Los manifestantes reclaman mayor participación ciudadana en las reformas estructurales.
Sin embargo, el paro llega en un momento complejo: la Comisión Cuarta del Senado aprobó una reforma laboral con puntos coincidentes con el proyecto del Ejecutivo. Esto podría desinflar el apoyo de sectores moderados.
Desde el Gobierno destacaron la movilización como un signo de respaldo popular, pero analistas advierten que la protesta podría perder fuerza si no logra diferenciarse del camino institucional ya en marcha.




