El cambio responde a preocupaciones relacionadas con la tensión geopolítica, recientes protestas y la presencia de personalidades como Ivanka Trump. El enlace se celebrará ahora en el Arsenale, espacio más controlado y accesible únicamente por vía acuática.
Según ha informado Infobae, el traslado se decidió «in extremis» tras evaluar riesgos vinculados al conflicto entre Estados Unidos e Irán, así como la tensión generada por protestas de grupos ambientales y ciudadanos locales.
El cambio coincide con el despliegue de un amplio dispositivo de seguridad que ha provocado malestar entre los residentes. El cierre de calles, restricciones en el transporte y presencia reforzada de fuerzas del orden han sido objeto de quejas por parte de vecinos, que acusan a la pareja de «privatizar» espacios públicos . Organizaciones como Greenpeace y la plataforma «No Space for Bezos» han instalado pancartas en lugares emblemáticos de la ciudad —como Plaza de San Marcos— y amenazan con nuevas movilizaciones para evitar un bloqueo total del evento.
A pesar del notable despliegue, los promotores aseguran que la boda generará beneficios significativos para la economía veneciana. El alcalde Luigi Brugnaro ha declarado que la celebración representa «un honor» para la ciudad y puede reportar ingresos millonarios en términos de hoteles, restauración, transporte y turismo.




