El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA revisó las imágenes de la celebración y ratificó las sanciones iniciales, que el Real Madrid había intentado revertir mediante un recurso. Los gestos, que fueron dirigidos a la afición del Atlético tras la tanda de penaltis, fueron considerados por la UEFA como una conducta inapropiada.
El organismo europeo detalló que Rüdiger imitó un corte de cuello, Mbappé realizó un gesto con el brazo hacia la grada y Ceballos provocó a los hinchas con gestos reiterados. La UEFA consideró que estos comportamientos incumplen las normas de respeto y conducta deportiva.
Desde el Real Madrid no se realizaron nuevas manifestaciones tras conocerse la ratificación de la sanción. Anteriormente, el club había defendido a sus jugadores, alegando que los gestos formaban parte de la euforia del momento y que no hubo intención de provocar.
Las sanciones incluyen una advertencia formal y la posibilidad de que los jugadores sean suspendidos por un partido en competiciones UEFA si vuelven a incurrir en este tipo de actitudes en el plazo de un año. La decisión es definitiva y no admite nuevos recursos.




