El fuerte crecimiento de la generación de energía solar en España provocó una caída de los precios de la electricidad durante las horas de mayor producción.
La expansión de la capacidad fotovoltaica permitió aumentar la producción de energía limpia, pero el sistema enfrenta limitaciones por la falta de almacenamiento, de capacidad en la red eléctrica y de una demanda suficiente para absorber toda la electricidad generada en los momentos de mayor radiación solar. Como consecuencia, los ingresos de muchas instalaciones disminuyeron de forma considerable.
Este escenario provocó una depreciación del valor de las plantas solares y dificultó su venta. Según el artículo, algunos inversores buscan desprenderse de estos activos aceptando rebajas significativas en los precios, aunque la escasez de compradores refleja la incertidumbre sobre la rentabilidad futura del sector.
Los especialistas consideran que el desarrollo de sistemas de almacenamiento y la ampliación de las redes eléctricas serán determinantes para aprovechar mejor la producción renovable y reducir los efectos de la sobreoferta en el mercado eléctrico.
Pese a las dificultades actuales, España mantiene una posición destacada en la generación de energía solar. Sin embargo, el sector enfrenta el desafío de adaptar su infraestructura para que el crecimiento de las renovables pueda sostenerse sin afectar la rentabilidad de las inversiones.




