Los gobiernos de España y Marruecos atribuyen la reciente crisis migratoria en Ceuta a la acción de redes dedicadas al tráfico de personas.
Las autoridades españolas aseguran que las mafias difundieron mensajes en redes sociales y aplicaciones de mensajería para hacer creer que era posible ingresar a Ceuta sin restricciones, alentando a miles de personas a emprender el cruce. Según el Gobierno, estas organizaciones obtienen importantes beneficios económicos cobrando por organizar rutas clandestinas y facilitando el traslado de migrantes hasta la frontera.
Desde Marruecos también responsabilizaron a estas redes criminales por la avalancha migratoria y afirmaron que los traficantes se aprovecharon de rumores y de la confusión generada por recientes decisiones judiciales en España. Rabat sostuvo que los grupos organizados manipularon la información para incentivar la salida de personas hacia Ceuta y desbordar los controles fronterizos.
Las investigaciones indican que estas organizaciones operan de manera transnacional, captando migrantes mediante redes sociales, cobrando por los desplazamientos y coordinando los cruces con intermediarios ubicados a ambos lados de la frontera. Además de obtener ganancias económicas, las autoridades consideran que estas estructuras ponen en grave riesgo la vida de quienes intentan llegar a Europa por vías irregulares.
España y Marruecos acordaron reforzar la cooperación policial y el intercambio de información para desarticular estas redes de tráfico de personas. Ambos gobiernos sostienen que, además del control fronterizo, será necesario intensificar las investigaciones contra las mafias y fortalecer la coordinación internacional para prevenir nuevas crisis migratorias en la región.




