Los robos de mercancías mediante la suplantación de identidad de transportistas se consolidan como una de las principales amenazas para el sector logístico en España.
Las organizaciones criminales utilizan datos de empresas de transporte legítimas para hacerse pasar por ellas y conseguir órdenes de carga. Para ello recurren a documentación falsificada, matrículas alteradas, teléfonos controlados por la red delictiva y direcciones de correo electrónico casi idénticas a las originales. Una vez que retiran la mercancía, interrumpen toda comunicación y desaparecen con la carga.
Los productos más buscados por estas bandas son los electrodomésticos, que representan el 42,9 % de los robos detectados. Les siguen los alimentos, la electrónica de consumo y los artículos de perfumería y cosmética, elegidos por su alto valor y facilidad para ser comercializados en mercados ilegales.
FENADISMER advirtió que los delincuentes perfeccionan constantemente sus métodos de fraude digital y recomendó extremar los controles antes de autorizar cualquier carga. Entre las medidas sugeridas figuran verificar el dominio del correo electrónico, confirmar la identidad del transportista mediante los canales oficiales y evitar negociar fuera de las plataformas habilitadas para las operaciones logísticas.
La federación considera que una simple llamada al teléfono oficial de la empresa de transporte puede evitar la mayoría de estos fraudes. También instó a cargadores y operadores logísticos a reforzar los protocolos de verificación para reducir el impacto económico de esta modalidad delictiva, que continúa en aumento.




