El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, llegará a la cumbre de la Unión Europea con un mensaje de respaldo a la actuación de España y Marruecos durante la reciente crisis migratoria en Ceuta.
Albares sostendrá en Bruselas que la respuesta de España ante la llegada masiva de migrantes fue rápida y eficaz, y destacará la colaboración de Marruecos para controlar la situación. El ministro aseguró que Rabat cooperó desde el primer momento para frenar los cruces irregulares y reforzar la vigilancia en la frontera.
El jefe de la diplomacia española también criticará lo que definió como una «internacional reaccionaria», en referencia a la coordinación de varios gobiernos europeos que cuestionaron la política migratoria de Madrid. Según el Ejecutivo, esas críticas estuvieron impulsadas por intereses políticos y por campañas de desinformación que buscaron responsabilizar a España por la crisis.
Durante la reunión de ministros de la Unión Europea, España insistirá en que la protección de las fronteras exteriores debe asumirse como una responsabilidad compartida y reclamará una mayor solidaridad comunitaria frente a episodios de presión migratoria. El Gobierno considera que situaciones de esta magnitud requieren una respuesta coordinada de todos los Estados miembros.
La cumbre también servirá para analizar mecanismos que permitan anticipar futuras crisis migratorias y fortalecer la cooperación con países de origen y tránsito. En ese contexto, el Ejecutivo español buscará reforzar el respaldo europeo a su estrategia y consolidar la relación con Marruecos como socio clave en la gestión de los flujos migratorios.




