España registró durante el verano de 2026 temperaturas excepcionales que tuvieron un fuerte impacto en la salud de la población. Las altas temperaturas estuvieron vinculadas con más de 5.000 muertes entre mayo y agosto.
El verano de 2026 fue el más cálido registrado hasta el momento en España, con temperaturas medias muy por encima de los valores habituales. El fenómeno estuvo acompañado por varias olas de calor que afectaron a diferentes regiones del país y elevaron el riesgo para la población.
De acuerdo con el sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria, conocido como MoMo, se estimaron 5.234 fallecimientos relacionados con las altas temperaturas entre mayo y agosto. Solo durante agosto se atribuyeron al calor 2.149 muertes, una de las cifras mensuales más elevadas desde que comenzaron los registros.
El impacto fue especialmente importante entre las personas mayores, debido a que las altas temperaturas pueden agravar enfermedades preexistentes y provocar deshidratación, golpes de calor y otros problemas de salud. También existen otros grupos considerados vulnerables, como niños pequeños, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Los especialistas señalan que las temperaturas extremas no solo afectan durante las horas de mayor calor. Las noches con temperaturas elevadas dificultan la recuperación del organismo y pueden aumentar los efectos acumulativos de la exposición, especialmente cuando las condiciones se mantienen durante varios días consecutivos.
El episodio de calor también se extendió hasta los primeros días de septiembre, con nuevos registros elevados en distintas zonas de España. Las autoridades mantienen las recomendaciones de permanecer en lugares frescos, hidratarse con frecuencia y evitar la exposición y la actividad física durante las horas de mayor temperatura.




