La muerte de una mujer de 93 años que permanecía internada con graves quemaduras elevó a 13 el número de víctimas fatales del incendio forestal que afectó la zona de Los Gallardos, en la provincia española de Almería.
El incendio, considerado uno de los más devastadores registrados en España en los últimos años, arrasó unas 7.000 hectáreas y dejó además varios heridos y personas desaparecidas. Las tareas de identificación de las víctimas continúan, ya que el estado de algunos cuerpos dificulta su reconocimiento y requiere análisis forenses.
Aunque el fuego ya fue estabilizado gracias a una mejora de las condiciones meteorológicas y al intenso trabajo de los equipos de emergencia, las autoridades mantienen el operativo en la zona para evitar posibles reactivaciones y asistir a los damnificados. Paralelamente, comenzaron las tareas de evaluación de daños y la apertura de oficinas para gestionar ayudas a los afectados.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó las áreas afectadas y destacó la coordinación entre las distintas administraciones durante la emergencia. Asimismo, insistió en la necesidad de fortalecer las políticas de prevención frente a incendios cada vez más intensos, en un contexto marcado por el impacto del cambio climático.
La tragedia reavivó el debate sobre la preparación ante fenómenos extremos y la necesidad de reforzar las estrategias de protección civil, mientras continúan las investigaciones para determinar el origen del incendio que conmocionó al sur de España.




