Un estudio sobre fresas comercializadas en distintos países europeos detectó residuos de pesticidas en una amplia proporción de las muestras analizadas.
El informe elaborado por PAN Europe junto a organizaciones ecologistas analizó muestras de fresas procedentes de once países y encontró restos de pesticidas en el 88% de los productos evaluados. El estudio también señaló la presencia de sustancias PFAS, conocidas como “químicos eternos” por su persistencia en el ambiente y en los organismos.
Los investigadores indicaron que una parte importante de los compuestos detectados pertenece al grupo de sustancias que la Unión Europea considera candidatas a ser sustituidas por su mayor nivel de preocupación. Según el análisis, estos productos deberían haber reducido progresivamente su presencia en la agricultura comunitaria.
El relevamiento también destacó diferencias entre los países productores. En el caso de las fresas cultivadas en España, los resultados fueron más favorables que en otras muestras europeas, con una proporción menor de residuos detectados y niveles dentro de los límites establecidos por la normativa vigente.
Las organizaciones que impulsaron el estudio pidieron reforzar la regulación y acelerar la transición hacia métodos de producción con menor dependencia de químicos. Mientras tanto, las autoridades sanitarias europeas mantienen controles periódicos para garantizar que los alimentos comercializados cumplan con los límites de seguridad establecidos.




