El Servicio Andaluz de Salud (SAS) admitió un fallo en el programa de cribado de cáncer de mama que afecta a aproximadamente 2.000 mujeres. Según informó la entidad, se trata de casos en los que se detectaron lesiones probablemente benignas que, en algunos casos, no fueron notificadas correctamente a las pacientes para su seguimiento, generando un vacío en la comunicación médica y administrativa.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se comprometió a resolver la situación en el plazo de una semana. La intención es garantizar que todas las mujeres afectadas reciban la información necesaria sobre sus resultados y puedan acceder a los controles pertinentes sin demora, minimizando cualquier riesgo derivado de la falta de comunicación previa.
Para evitar que situaciones similares se repitan, se modificará el protocolo de seguimiento del cribado de cáncer de mama. El objetivo de esta revisión es asegurar que cada paciente reciba de manera inmediata y clara toda la información relacionada con sus resultados, permitiendo un control médico adecuado y reforzando la seguridad del programa de detección temprana.
Este anuncio pone de relieve la importancia de los mecanismos de comunicación en los programas de salud pública. Aunque las lesiones detectadas son probablemente benignas, el fallo evidencia la necesidad de mejorar la gestión de la información y garantizar que los protocolos aseguren el acceso oportuno a los cuidados y controles médicos que cada paciente requiere.




