Iberdrola, a través de su filial brasileña Neoenergia, ha puesto en marcha el proyecto Noronha Verde, con el objetivo de transformar Fernando de Noronha en la primera isla oceánica habitada de América Latina alimentada casi por completo con energías limpias. La iniciativa contempla una inversión de unos 350 millones de reales —más de 50 millones de euros— e incluye la instalación de una planta solar fotovoltaica de 22 MWp y un sistema de almacenamiento con baterías de 49 MWh.
El plan va más allá de la generación solar: incorpora redes inteligentes, microgeneración distribuida y un impulso a la movilidad eléctrica a través del programa “Mais por Noronha”. Iberdrola y Neoenergia colaboran con el Ministerio de Minas y Energía de Brasil y el gobierno del estado de Pernambuco para llevar a cabo esta transformación, que busca reducir drásticamente el uso de combustibles fósiles en la isla.
Durante la presentación del proyecto, la compañía destacó que Noronha Verde representa un hito para la descarbonización y un modelo de sostenibilidad replicable en otras regiones. Iberdrola reafirmó además su compromiso con Brasil, donde prevé invertir más de 7.000 millones de euros en los próximos cinco años en generación, transporte y distribución de energía limpia.




