El Gobierno español reforzó la seguridad en Ceuta con el despliegue del Ejército luego del ingreso masivo de migrantes desde Marruecos.
La llegada de entre 5.000 y 6.000 personas en pocas horas desbordó los controles fronterizos y obligó al Ejecutivo a coordinar un amplio operativo junto con la Guardia Civil y otros organismos de seguridad. El objetivo es contener el flujo migratorio y recuperar el control de la frontera.
La crisis también dejó víctimas fatales. Fuentes oficiales confirmaron la muerte de al menos ocho ciudadanos marroquíes que intentaban llegar a Ceuta a nado bordeando la costa. Los equipos de rescate continuaron trabajando en la zona para asistir a los migrantes y realizar tareas de búsqueda.
El despliegue incluyó efectivos militares para respaldar a la Guardia Civil en las tareas de vigilancia y control, mientras las autoridades reforzaron la presencia de personal en los principales puntos de acceso. La situación fue monitoreada de manera permanente por el Gobierno español ante la magnitud de la llegada de personas.
La crisis migratoria volvió a poner en el centro del debate la cooperación entre España y Marruecos para el control de la frontera y la necesidad de una respuesta coordinada frente a los movimientos masivos de migrantes. El Gobierno mantiene activos los operativos de seguridad mientras evalúa la evolución de la situación en Ceuta.




