El Gobierno aprobó dos anteproyectos para modificar el sistema de asilo y la normativa de extranjería en España. Las reformas buscan acelerar los procedimientos en frontera y agilizar los retornos.
Uno de los principales cambios será la creación de un sistema de triaje en frontera para agilizar la evaluación de las solicitudes de protección internacional. El Ejecutivo sostiene que el mecanismo permitirá resolver los procedimientos con mayor rapidez, manteniendo las garantías y los derechos de los solicitantes.
La reforma también plantea acelerar los retornos de aquellas personas cuya solicitud de asilo sea rechazada. Para ello, se eliminaría el recurso administrativo previo de reposición y los afectados pasarían directamente a la vía judicial contencioso-administrativa.
Entre las medidas previstas también aparecen limitaciones geográficas de residencia para determinados solicitantes y una mayor coordinación entre los procedimientos de asilo y expulsión. El objetivo es evitar que los procesos se prolonguen durante largos períodos y facilitar la ejecución de las decisiones de retorno.
Los dos textos fueron aprobados en primera vuelta por el Consejo de Ministros y todavía no están en vigor. Antes deberán continuar su recorrido legislativo y superar las distintas etapas necesarias para convertirse en leyes.
Las reformas se presentan mientras el Gobierno enfrenta una fuerte presión política por la crisis migratoria de Ceuta. El Ejecutivo busca con estos cambios acelerar la gestión de las solicitudes y los retornos, al mismo tiempo que defiende un sistema basado en la protección de los derechos humanos.




