Italia decidió extender por otros 15 días los controles fronterizos para los viajeros procedentes de España. La medida fue adoptada en el marco de la crisis migratoria registrada en Ceuta.
El Gobierno italiano decidió prolongar durante dos semanas más los controles en puertos y aeropuertos para los viajeros procedentes de España. La medida había sido implementada el 1 de agosto y, según las autoridades de Roma, todavía persisten las condiciones que llevaron a restablecer las inspecciones.
La decisión está vinculada con la crisis migratoria registrada en Ceuta a fines de julio. Italia sostiene que la situación continúa generando preocupaciones relacionadas con la seguridad y considera necesario mantener temporalmente los controles mientras evoluciona la situación.
España respondió a la decisión italiana con una medida similar y prorrogó durante otros 15 días los controles para los pasajeros procedentes de Italia. Las inspecciones habían comenzado el 8 de agosto y se realizan principalmente en puertos y aeropuertos.
Las restricciones representan una excepción al funcionamiento habitual del espacio Schengen, que permite la libre circulación entre los países miembros. Los controles no implican un cierre de fronteras, pero pueden incluir verificaciones de identidad a los viajeros.
La continuidad de las medidas mantiene la tensión entre Roma y Madrid en torno a la gestión de la crisis migratoria. Mientras Italia sostiene que todavía existen motivos para mantener los controles, España cuestiona la decisión y reclama el regreso a la circulación normal entre ambos países.




