La decisión se debe a que el club aún no obtuvo los permisos necesarios para reabrir su tradicional casa, el Camp Nou —rebautizado en las obras como Spotify Camp Nou—, que continúa en proceso de remodelación.
Desde la institución catalana explicaron que el equipo permanecerá en el estadio de Montjuïc hasta recibir la licencia 1B, una autorización clave que permitirá la reapertura parcial del Camp Nou al público. Si bien se esperaba contar con ese permiso a mediados de octubre, los plazos administrativos se extendieron más de lo previsto, lo que obligó al club a modificar su planificación.
El retorno al Camp Nou está previsto para antes de fin de año, aunque dependerá de los avances en las obras y de la aprobación final de las autoridades locales. Mientras tanto, el Barcelona seguirá utilizando las instalaciones del Estadio Olímpico, donde ha venido jugando desde el inicio de la temporada pasada debido a los trabajos de modernización del recinto principal.
El club confía en que la obtención de la licencia se produzca en las próximas semanas para poder volver a su estadio cuanto antes. Hasta entonces, los hinchas culés deberán seguir alentando desde Montjuïc, en un escenario que ha servido como hogar provisorio durante una de las etapas de renovación más ambiciosas en la historia del Barcelona.




